Servicio de la deuda

Muchos países pobres continúan perdiendo miles de millones de dólares en el servicio de sus deudas externas.

Los fondos de ayuda enviados a los países receptores terminan volviendo a los países acreedores como pago de deuda (efecto puerta giratoria). Los donantes proclaman que aumentan los niveles de ayuda prometidos al enviar fondos, que en realidad terminan volviendo en forma de pago de deuda.
Este proceso no tiene ningún impacto positivo real en la situación de los países receptores. Por lo tanto para que la ayuda tenga impacto, es necesaria la condonación de la deuda. Los gobiernos de los países ricos se comprometieron en la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de 2002, en Monterrey, a que la cancelación de la deuda se realizaría conjuntamente con el empleo de nuevos recursos para ayuda. Pero en 2005 las deudas condonadas fueron contabilizadas como parte de la ayuda de los donantes. El valor nominal de estas deudas (que es mucho mayor que su valor real) termina siendo solo una anotación en los libros contables sin agregar nuevos recursos a los países receptores.