Afghanistan

Más de un tercio de la población de Afganistán (más de nueve millones de personas) no satisface sus necesidades básicas, y muchos más son altamente vulnerables a caer en la pobreza debido a la continuación del conflicto y la fuerte dependencia de la agricultura y de la ayuda internacional, a lo que se suma la falta de políticas claras favorables a los pobres.

El informe de Afganistán de la sociedad civil confirma que el país "ha recibido una cantidad sin precedentes de ayuda internacional para el desarrollo en los últimos catorce años". Este enorme flujo de ayuda "ha beneficiado al país pero también ha ocasionado problemas: corrupción, sistemas de administración fragmentados y paralelos, pobre eficacia de la ayuda y ha debilitado la gobernabilidad".

La participación de las mujeres en el Parlamento nacional (27%) es muy superior a la media mundial del 21,8 por ciento. Pero las normas culturales de género y las largas distancias que deben realizarse a pie para llegar a la escuela en las zonas rurales aún impiden a muchas niñas el acceso a la educación y la violencia contra las mujeres sigue siendo un desafío de enormes proporciones.

Afghanistan endorsed the Millennium Declaration and accompanying eight Millennium Development Goals (MDGs) only in March 2004 and added an additional goal to enhance security in order to recognize the critical role of peace and security in achieving the other MDGs. However, having lost over two decades to war, the country has had to modify the global timetable and benchmarks to fit local realities; therefore, 2020 was set for achieving its MDGs instead of 2015. The discrepancy between global and local timetables has created confusion and creates the risk of diverting the focus away from the 2030 Agenda for Sustainable Development. The Afghan Government published the final report on its progress in achieving the MDGs in 2015. Because its findings - if challenged by independent watchdogs and shadow reports of the civil society - can be used as the baseline for the Sustainable Development Goals (SDGs), this report will look at the status of each of the MDGs in Afghanistan, and consider the implications for implementing the 2030 Agenda.
(Foto: Social Watch Afganistán)

En setiembre de 2000, Afganistán no pudo participar en la formulación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) debido al conflicto bélico y recién aprobó la Declaración del Milenio y los ODM en marzo de 2004. Sin embargo, después de dos décadas de guerra se ha tenido que modificar el calendario. El resto de la comunidad internacional definió que se deben alcanzar para el año 2015, frente a una línea de base de 1990, mientras que Afganistán los fijó para 2020, con una línea de base de 2002-2005. A pesar de la extrema pobreza, el hambre y las enfermedades, los afganos señalan a la inseguridad como su mayor problema, por lo que el gobierno ha añadido este nuevo objetivo.

La Constitución afgana ha adoptado el derecho a la educación gratuita para todos los ciudadanos en las instituciones estatales hasta la licenciatura. La inscripción estudiantil ha aumentado ocho veces en los últimos nueve años, pasando de menos de un millón en 2001 a más de 7,3 millones en 2010. Más de 12.500 escuelas de enseñanza general e islámica están funcionando en todo el país y para atender a la inscripción de nuevos estudiantes se han creado más de 200.000 nuevos cargos docentes y de apoyo.

In September 2000, when the Millennium Summit was held at the UN General Assembly, Afghanistan was suffering from conflict and could not participate in the formulation of Millennium Development Goals (MDGs). The Government endorsed the Millennium Declaration as well as the MDGs only in March 2004. However, having lost over two decades to war, it has had to modify the global timetable and benchmarks to fit local realities. The rest of the international community defined the MDGs to be attained by 2015, against a baseline of 1990. Because of its lost decades and the lack of available information, Afghanistan has defined its MDG contribution as targets for 2020 from baselines of 2002 to 2005. Despite extreme poverty, ill health, and hunger, Afghans define the lack of security as their greatest problem. Hence the Government of Afghanistan has added this new goal to the eight global MDGs recognizing the critical role of peace and security in achieving the other MDGs.
Reunión de la Iniciativa de
Jóvenes Líderes Afganos en
Kabul. (Foto: Asia Society)

La cumbre de la OTAN que se celebrará este mes en Chicago “es inusual” porque “no asignará más recursos a su misión en Afganistán, pero considerará como abandonar los combates tras una década de guerra cada vez más impopular”, evaluó la Iniciativa de Jóvenes Líderes Afganos en una declaración emitida la semana pasada.

Décadas de conflicto armado y agitación casi han destruido las instituciones y el territorio de Afganistán. A pesar de que el país cuenta con un nuevo gobierno y una nueva Constitución, enfrenta grandes desafíos en términos de desarrollo sustentable. Uno de éstos es cómo garantizar el derecho a la educación tanto para las mujeres como para los hombres. Pese al notable progreso en la reconstrucción del sistema educativo, los esfuerzos del Gobierno han sido insuficientes y aún queda mucho por hacer. Otros desafíos incluyen abordar los problemas medioambientales y rehabilitar y administrar los recursos naturales del país.

Fuente: CCPA

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, prorrogó por tres años más la misión militar de su país en Afganistán, sin aval parlamentario. No lo necesitaba, según él, porque se trataba de “una simple misión técnica o de entrenamiento”. Pero las primeras muertes de soldados canadienses en el país de Asia central, en 2002, ocurrieron cuando cuatro “entrenadores” atrajeron el “fuego amigo” de un caza F-16 estadounidense, recordaron los expertos Michael Byers y Stewart Webb en un informe publicado por el Centro Canadiense para Políticas Alternativas, punto focal de Social Watch, y el Instituto Rideau.

Después de más de un cuarto de siglo de guerra y casi una década de intervención de la comunidad internacional para terminar con el régimen talibán, Afganistán sigue inestable. Pese a los gastos en seguridad, esta sigue siendo escasa en muchas zonas. El Gobierno tiene recursos limitados y cubre la mayor parte de los gastos con subvenciones, préstamos y presupuesto externo. La asistencia al desarrollo es insuficiente y en muchos casos se ha utilizado ineficazmente. Los recursos no deberían ser usados con fines políticos y militares sino para establecer un espacio humanitario para el desarrollo, especialmente en las zonas de conflicto.
Syndicate content