National reports

Costa Rica ha presentado hacia el exterior una imagen de país sostenible y comprometido con el medio ambiente, pero la realidad interna es muy distinta. La tensión entre la conservación y la actividad productiva provocan una creciente conflictividad social por el uso del territorio. Como un ejemplo del (in)cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio abordamos el caso de la producción agroindustrial de piña, que ha ido sitiando comunidades y zonas protegidas, y desplazando a cultivos tradicionales de importancia alimentaria. Causa gran preocupación, además, el paquete tecnológico agrotóxico utilizado sistemáticamente, que provoca la contaminación de fuentes hídricas. Entre 2003 y 2009 se presentaron más de 120 denuncias contra la producción piñera ante el Tribunal Ambiental Administrativo y el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.
El cumplimiento de los ODM en Nicaragua está en inminente peligro debido a las serias dificultades que enfrenta en virtud de varios factores, como el escaso crecimiento económico, el aumento de la población que demanda alimentos y trabajo, y la creciente corrupción. Aunque hay avances en algunos de ellos, no son suficientes y no se acercan a la meta. El modelo agroexportador, que hasta hoy solo ha generado empleos precarios e informales que condenan a vivir bajo el umbral de la pobreza a las personas que los desempeñan, y un sistema tributario regresivo le están cerrando al país la posibilidad de aprovechar la oportunidad histórica de la transición democrática.
Los derechos humanos constituyen el punto de partida en la actual política exterior de Países Bajos. Las prioridades abarcan, desde la abolición de la pena de muerte, la prohibición de la tortura y la protección de los derechos de las mujeres y los niños hasta la lucha por la libertad de expresión, impedir la discriminación y promover los derechos humanos en las políticas de seguridad y lucha contra el terrorismo. La política exterior recorre ahora caminos más coherentes; no obstante, el país todavía necesita conciliar su discurso con sus prácticas de comercio.
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