Tailandia

Informe 2013

Energy inequity making Thailand’s national development unsustainable

Thailand’s approval of the Power Development Plan (PDP 2010-2030) will not only promote energy inequality among its people and burden the poor with heavy environmental costs of power plants, coal plants and even nuclear reactors, but also undermine most of the MDGs’ achievements the country claimed to have already made long before 2015. Academics, civil society and local community organizations are expressing their opposition to the approved plan, proposing a new PDP based on a holistic approach to energy planning, and urging the country to move from heavy reliance on fossil fuels, use energy more efficiently, and convert to renewable energy sources for the interests of the majority Thai people.

BCI & GEI 2011
noticias
Protesta para detener
la represa Xayaburi.
(Photo: internationalrivers.org)

La aprobación del Plan de Desarrollo Energético 2010-2030 en Tailandia fomentará la desigualdad energética entre la población y los más pobres cargarán con los pesados costos ambientales de las centrales eléctricas, las plantas de carbón e incluso los reactores nucleares, socavando los logros de los ODM que el país proclama haber logrado antes de 2015.

Académicos, organizaciones de la sociedad civil y comunitarias locales han expresado su oposición, propusieron un nuevo plan basado en un enfoque holístico de la planificación energética e instaron a pasar de la fuerte dependencia de los combustibles fósiles a utilizar la energía más eficientemente recurriendo a las fuentes de energía renovables.

El último Plan de Desarrollo Energético (2010-2030), elaborado principalmente por la Autoridad de Generación de Electricidad de Tailandia, está fuertemente influenciado por las demandas de las industrias automotriz y de fundición, que dirigirá el plan de desarrollo nacional durante los próximos 20 años.

Bangkok (Agencia Fides) – La lucha contra la pobreza y el subdesarrollo, en Asia y en otras partes del mundo, no se vence sólo a través del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), sino aumentnado las posibilidades de acceso a la salud y a la instrucción: es lo que afirma la red internacional “Social Watch” en el nuevo Informe anual titulado “Crisis global. La respuesta: recomenzar desde los derechos”. “Social Watch” ha formulado un nuevo instrumento para medir las condiciones sociales y económicas de la población mundial: el Índice de las Capacidades Básicas (Basic Capabilities Index, BCI), aplicándolo al análisis del estado de salud y del nivel de instrucción inicial en 176 países.