En la Agenda 2030, los gobiernos se comprometieron a revitalizar la Asociación Mundial entre los Estados y declararon que las finanzas públicas deben desempeñar un rol fundamental para alcanzar los ODS. Sin embargo, en las últimas décadas, la combinación de ideologías neoliberales, cabildeo empresarial, políticas fiscales pro-empresariales, y elusión y evasión de impuestos ha derivado en un debilitamiento masivo del sector público y de su capacidad de proporcionar bienes y servicios esenciales. El informe "Spotlight" sobre desarrollo sustentable, publicado por una amplia coalición de ONGs, sindicatos, movimientos de mujeres y la red Social Watch sostiene que "las mismas estrategias empresariales y las políticas que generaron este debilitamiento han permitido una acumulación sin precedentes de riqueza individual y una mayor concentración del mercado".

¿Es inminente una nueva crisis financiera mundial? El reciente cruce de opiniones entre  el multimillonario especulador financiero George Soros y James Gorman, CEO del banco de inversión Morgan Stanley, me trajo el recuerdo de un debate del Centro del Sur celebrado en abril en Ginebra.

“La fortaleza del dólar ya está precipitando un vuelco de las monedas de los mercados emergentes. Es posible que nos encaminemos a otra gran crisis financiera”, advirtió Soros la semana pasada. “Honestamente, creo que eso es ridículo”, replicó Gorman.

Dos años después de iniciadas las mediciones de progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), el énfasis se ha desplazado de la búsqueda de un marco de indicadores globales a la necesidad de desarrollar capacidades. Esto hace que se dirija la atención a los institutos nacionales de estadística (INE) para la desagregación de datos, no solo por ingresos, género y grupos de población, sino también hasta llegar a los niveles municipales y de barrio, en un esfuerzo por “no dejar a nadie atrás”. Este desplazamiento hacia la implementación y la capacitación ha impulsado una variedad de iniciativas y asociaciones (partnerships), diseñadas sobre todo para permitir a los INE integrar datos de fuentes no tradicionales, como las imágenes de satélite, teléfonos móviles, redes sociales y datos de escaneo.

Casi tres años después de la adopción de la Agenda 2030 al más alto nivel de las Naciones Unidas, los indicadores para evaluar su progreso aún se están debatiendo. El conjunto de indicadores sobre los cuales hay metodología acordada y datos disponibles (conocido como Nivel I en la jerga de los iniciados) muestra un gran grado de superposición con los indicadores existentes para los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y pasa por alto la mayoría de los aspectos transformadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que representan un cambio de paradigma.

Hay 93 indicadores en el Nivel I de los ODS (ver Tabla 1), de los cuales 42 son idénticos a los indicadores de ODM ya existentes, a menudo con mejoras (por ejemplo, desglosados por sexo, etnia o discapacidad). Pero algunos indicadores importantes de los ODM, en particular sobre aspectos relacionados con la implementación, se han perdido.

El aumento del número de refugiados y migrantes llegados a Europa en 2015 y 2016 provocó una crisis política en toda la Unión Europea (UE) en relación con la gestión de la migración. La UE respondió a la crisis con la adopción de la Agenda Europea de Migración, una agenda global que fomentaba una respuesta integral para la gestión de todos los aspectos relacionados con la migración.

Lanzado en noviembre de 2015 en La Valeta y presentado como una herramienta innovadora para permitir una respuesta más flexible a los retos de la migración irregular, el Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE (EUTF, por sus siglas en inglés) es el principal instrumento financiero para el compromiso político de la UE con los socios africanos en el campo de la migración. El EUTF utiliza principalmente Ayuda Oficial al Desarrollo, (90%), la mayoría proveniente del Fondo Europeo de Desarrollo (FED), y como tal, su implementación debe guiarse por los principios clave de la eficacia del desarrollo.

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