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Una alianza global de organizaciones de la sociedad civil (OSC) y redes lanzó el 24 de octubre un informe evaluando la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y destacando algunos de los obstáculos y desafíos estructurales que ésta enfrenta.

Las organizaciones aliadas, reunidas en el marco del Grupo de Reflexión sobre el Desarrollo Sostenible, incluyen la Red Árabe de ONGs para el Desarrollo (ANND), Alternativas de Desarrollo con Mujeres para una Nueva Era (DAWN), Social Watch, Third World Network (TWN) y Global Policy Forum (GPF), apoyadas por la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES).

Esa pregunta guió el debate en el lanzamiento del “Informe Spotlight para el Desarrollo Sostenible" en el Palacio de las Naciones, sede de las Naciones Unidas en Ginebra, el pasado 24 de octubre.

El seguimiento y el monitoreo independiente de la implementación de la Agenda 2030 y sus obstáculos estructurales y desafíos son factores clave para el éxito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por esta razón, una alianza global de organizaciones y redes de la sociedad civil conformado por la Arab NGO Network for Development (ANND), Development Alternatives with Women for a New Era (DAWN), Social Watch, la Red del Tercer Mundo (TWN) y Global Policy Forum (GPF) con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert (FES) produjeron el informe Spotlight para evaluar el grado de implementación de la Agenda 2030 y los obstáculos estructurales en su cumplimiento.

Foto: African Agenda.

El debate actual en Ghana sobre el desarrollo sostenible expresa una confluencia de cuatro tendencias importantes: 1) el cuestionamiento de las crecientes desigualdades y la exclusión provocadas por las políticas económicas neoliberales dominantes y la calidad del crecimiento que tuvo como consecuencia; 2) el reconocimiento de los avances que representan la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en relación a las aspiraciones mínimas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); 3) la aceptación de África de los límites de la dependencia de la exportación de materias primas y la necesidad de la transformación estructural de la economía; y 4) el redescubrimiento de la planificación del desarrollo como herramienta estratégica.

Foto: Una niña hace su camino
a casa después de ir a buscar
agua en un pueblo costero en
Tacloban, provincia de Leyte.
Fotografía: Esdras Acayan /
NurPhoto / Rex

Tres años después de que el tifón Haiyan destruyera más de un millón de viviendas y matara a 6.000 personas, Filipinas está muy alejada de la promesa de construcción de viviendas.

Cuando el tifón Haiyan destrozó la ciudad de Tacloban en el centro de Filipinas hace casi tres años, el 8 de noviembre de 2013, Arsenio fue uno de los afortunados que sobrevivió, nadando un kilómetro hasta estar a salvo. "Cada vez que hay una tormenta, me da miedo, incluso después de tres años. No quiero pasar por lo mismo otra vez", dijo.

Con el fin de intensificar el progreso hacia la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la ONU está explorando cómo financiar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esto requiere examinar las transformaciones necesarias en el sector financiero y abordar preguntas tales como: ¿Cuáles son los medios más eficaces para lograr una mejor concordancia entre los billones de dólares de inversión privada anual y los ODS? ¿Pueden volverse estos objetivos una prioridad para las inversiones privadas? ¿Pueden dirigirse las inversiones para cubrir toda la gama de objetivos de la Agenda 2030? ¿Se las puede hacer llegar a todos los países, incluidos los menos adelantados y los pequeños Estados insulares?

Foto: UNDG

Marruecos ha adoptado algunas políticas públicas que podrían permitirle cumplir los principales objetivos de la Agenda 2030, pero aun tiene que confrontar muchos retos para garantizar un desarrollo sustentable.

La experiencia marroquí muestra que si bien la Agenda 2030 establece objetivos y metas a nivel mundial, el desafío consiste en traducirlas al contexto nacional, con una estrategia diseñada para las prioridades locales. Un gran obstáculo para el logro de los ODS es la persistencia del gobierno de Marruecos en políticas neoliberales (privatizaciones de servicios públicos, incluso en educación y salud, austeridad y recortes presupuestales) como parte de sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional.

Asimismo, el monitoreo y la evaluación con participación de la sociedad civil es crucial para el éxito de la Agenda 2030. Pero estas prácticas son poco frecuentes en Marruecos. De hecho, sólo un centenar de representantes de la sociedad civil participaron en la consulta nacional, que no duró más que un día. Dado el número de organizaciones sociales en Marruecos (alrededor de 90.000), el proceso de consulta está lejos de ser inclusivo y participativo.

La aprobación de la Agenda 2030 por las Naciones Unidas coincidió con el cambio de gobierno en la Argentina y el rápido abandono de las políticas públicas impulsadas como salida a la grave crisis social, económica, institucional y política de 2001 y 2002. En los primeros seis meses de 2016, la Argentina ha vivido el pasaje de un modelo de desarrollo basado en el fortalecimiento del mercado local, el proteccionismo comercial, la ampliación de derechos sociales y un rol activo por parte del Estado en la redistribución del ingreso a través de los impuestos a la exportación de productos agrícolas, hacia un modelo más afín a los principios del liberalismo económico, vinculado a las reglas del libre comercio, una inserción competitiva en el mercado global, un menor nivel de intervención estatal en el funcionamiento general de la economía y una reducción de los impuestos a la exportación de productos agrícolas.

Muchos de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030 se aplican a la situación interna de Alemania, en las áreas de educación, salud y seguridad social. Para cumplir con los ODS, Alemania debería, por ejemplo, reducir a la mitad las personas en situación de pobreza y aumentar la cantidad de jóvenes que completan la educación secundaria.

Otros objetivos se refieren a los efectos externos de las políticas económicas alemanas, que también exigen medidas internas con impacto inmediato sobre los países en desarrollo. Esto incluye los objetivos de reducción del uso de recursos, el cambio de modelos de consumo y producción insostenibles, así como una nueva relación con los migrantes y refugiados.

Finalmente, otros objetivos apuntan a la responsabilidad y la solidaridad internacional de Alemania. Además de las obligaciones tradicionales de cooperación, los ODS refieren también a las áreas del comercio, la inversión y las finanzas. La necesidad de actuar es urgente.

Foto: Google

La caída de los precios del petróleo, que es la principal exportación de Azerbaiyán, ha obligado a este país de asia Central a disminuir su presupuesto y recortar gastos. La coalición de Social Watch en Azerbaiyán examina como estas restricciones también pueden obstaculizar la financiación de iniciativas de desarrollo sostenible. La situación fiscal se ha deteriorado considerablemente a medida que los precios del crudo se desplomaban. El desmejoramiento de la balanza fiscal podría resultar en un aumento de la carga de la deuda pública y poner en peligro la viabilidad fiscal a largo plazo. El fondo soberano de Azerbaiyán, SOFAZ, tiene ahora limitadas ganancias provenientes de la venta de petróleo y, como consecuencia de ello, contribuirá menos a los ingresos del Estado, en tanto que la compañía petrolera y de gas estatal, SOCAR, canceló temporalmente sus planes para un nuevo complejo de refinación petrolera y petroquímica. Al mismo tiempo, el nuevo panorama de precios bajos del petróleo también ofrece una oportunidad para impulsar una nueva ola de reformas de la administración fiscal y pública en el país.

Debido al impacto duradero de la crisis financiera internacional y el consiguiente aumento de la pobreza y la inseguridad, y sobre todo a las amplias políticas de austeridad del gobierno, Italia se enfrenta a desafíos en muchos de las áreas abordadas por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Incluso en el área que ha visto una tendencia positiva en los últimos años, el desarrollo de las energías renovables, se ha revertido el ciclo virtuoso desde 2015. En ausencia de un plan nacional de energía, las políticas del gobierno continúan fomentando los combustibles fósiles y grandes obras de infraestructura trabajan con nuevas reglas para eliminar controles ambientales. A esto se agrega una situación macroeconómica muy débil y recesiva.

Un área que podría reactivar el papel de Italia en la implementación de la Agenda 2030 es el de la cooperación internacional, gracias a la reciente nueva ley y hasta una pequeña señal de marcha atrás de la disminución del año anterior. Todavía tenemos que ver cómo se utilizarán los fondos y cómo la sociedad civil participará en los países en desarrollo. Pero el esfuerzo podría ser anulado si continúan las políticas de exportación de armas, que tuvieron un incremento de 300 por ciento en 2015, alcanzando un récord de más de 8.2 millones de euros en ventas desde la Segunda Guerra Mundial, incluso a países en guerra, pese a que las leyes nacionales lo prohíben explícitamente.

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