La realidad es categórica. “Empleo digno”, “salario justo”, “jubilación digna”, derechos laborales irrenunciables y de cumplimiento obligatorio, son postulados que podrían cobrar relevancia si Bolivia transitara por un camino que conduzca a hacer realidad los mismos; sin embargo, hoy el país continúa en la misma senda de la precariedad y sobreexplotación laboral. ¿Empleo digno?, como está la realidad laboral, parece irrealizable.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS, punto focal de Social Watch en Argentina) presenta el informe Derechos Humanos en Argentina. El mismo abarca la situación de los derechos humanos en el país durante 2013 y 2014, se publica en una coyuntura particular. Por un lado, en el año en que finaliza el segundo gobierno de Cristina Fernández, el tercero del ciclo kirchnerista. Por el otro, en 2014 se cumplieron 35 años desde la fundación del CELS en plena dictadura. Estas coordenadas temporales invitan a reflexionar sobre las transformaciones en materia de derechos humanos de este ciclo de gobiernos y sobre las relaciones de los organismos de derechos humanos –en particular, del CELS– con el Estado a lo largo de las tres décadas de la democracia argentina.

“Inversión en Protección Social" es el tema de campaña de Decidamos (punto focal de Social Watch en Paraguay) con el objetivo de aumentar los recursos disponibles para mejorar la seguridad social.

La recaudación de impuestos y generación de recursos es uno de los temas fundamentales para lograr la Igualdad Fiscal. Es decir, que todas las personas paguen impuestos de acuerdo con sus capacidades económicas y sociales; se genere una mayor Inversión Social y así se disminuya la pobreza y la desigualdad. El fin último, es el mejoramiento de la calidad de vida de los y de las habitantes del Paraguay.

El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático se aprobó finalmente la noche del sábado 12 de diciembre, después de cuatro años de trabajosas negociaciones y dos horas finales de maniobras e incertidumbre.

La adopción del Acuerdo fue celebrada como "histórica" por el canciller francés, Laurent Fabius, quien presidió las negociaciones, así como por varios países que intervinieron en la sesión plenaria final.

El acuerdo de París reconoce la realidad de la amenaza climática, pero nos deja solamente en la estacada.

El cambio climático ya está destruyendo la vida y los medios de subsistencia de más de 2,6 millones de personas desplazadas por fenómenos meteorológicos extremos y los cambios en las estaciones. Esta situación todavía va a empeorar.

Las decisiones de París reconocen los retos existentes y hacen avanzar las medidas a escala mundial, pero aun cuando las conclusiones de la Cumbre mencionan como objetivo no superar un límite de 1,5 grado, la capacidad para impulsar la ambición en la escala requerida para estabilizar el planeta sigue pendiente.

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