Nuevos desafíos

Vu Ngoc Uyen, Tran Thi Que
GENDCEN. Centre for Gender, Environment and Sustainable Studies

El nuevo milenio trae a Vietnam nuevos desafíos para mantener el crecimiento económico y de alcanzar los compromisos oficiales respecto a la erradicación de la pobreza, la promoción del empleo y el desarrollo humano y social. El índice de crecimiento económico fue de 9,3% y de 8,2% en 1996 y 1997 respectivamente, pero cayó abruptamente a 5,8% en 1998 y aun más en 1999. Mientras países limítrofes se recuperan de la crisis regional, Vietnam—que la padeció en menor grado —tiene más dificultades para atraer capitales desde el exterior con el fin de financiar su ambicioso programa de desarrollo económico y así compensar los bajos ahorros nacionales. La inercia económica que se creó principalmente mediante las asignaciones de tierras a los granjeros y con la política de puertas abiertas, parece haberse agotado sin haber generado la suficiente inversión o reestructura. El enlentecimiento económico dificulta al gobierno cumplir los compromisos sociales.

El sistema de bienestar colectivo que fuera el orgullo de Vietnam en los años de guerra recibió recursos presupuestales relativamente limitados en el período de desarrollo del mercado. En 1998, según una evaluación de la ONU, el 8,5% del presupuesto gubernamental se destinó a los servicios sociales básicos, es decir, se incrementó 2,5% comparado con 1993. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo, Inválidos y Asuntos Sociales, proporcionó cifras 1,6 veces más altas (Cuadro 1) dado que, por definición nacional, los servicios sociales básicos incluyen los proporcionados a los veteranos de guerra, los pobres y los grupos vulnerables. Tomando como referencia cualquiera de las dos definiciones, Vietnam está aún a mitad de camino de cumplir la meta del 20/20 de Copenhague. El ingreso de ayuda directa al desarrollo, que constituye una fuente importante de inversiones para el desarrollo de Vietnam, se asignó de la misma manera. 

Un análisis del presupuesto revela que el gasto para los servicios sociales básicos es reducido debido a la estrategia de desarrollo del sector social y no a las asignaciones presupuestales para los diferentes sectores o a la falta de recursos financieros. En total, el sector social recibió casi 35% del presupuesto, dentro del cual la educación representó 15% del gasto, la salud un 6% y la seguridad social un 14 %. Estas cifras son similares a las de otros países en la misma etapa de desarrollo. Sin embargo, los limitados recursos presupuestales se concentraron en servicios sociales secundarios y no en los servicios básicos, lo cual resultó en que la gente con mayores ingresos y mejor acceso a los servicios recibiera mayores subsidios que los pobres y los más pobres. Mientras el presupuesto cubría sólo 50% de los costos educativos de los estudiantes de primaria, cubría más del 80% del total de los costos educativos de los estudiantes universitarios. De manera similar, 28% del presupuesto total de salud se gasta en hospitales urbanos mientras que sólo un 8% se gastó para apoyar las clínicas rurales. 

Gráfica 1

Fuente: Looking Ahead, ONU en Vietnam, diciembre de 1999; Servicios Sociales Básicos en Vietnam, ONU en Vietnam y MOLISA, diciembre de 199

El gobierno reconoció esta situación y está considerando la preparación de una estrategia para restructurar el presupuesto que tenga en cuenta el enlentecimiento económico. 

Gráfica 2

Fuente: Encuesta de Niveles de Vida en Vietnam 1997–98; Decisión del Primer Ministro sobre la aprobación del Programa Nacional con la Meta de Erradicar el Hambre y Aliviar la Pobreza para el período de 1998–2000.

A pesar de las limitaciones presupuestales, se consiguieron logros significativos en la reducción de la pobreza debido a los esfuerzos de la población y a políticas favorables, como la asignación de tierras a granjeros con fines de agricultura y forestación. En 1998 se instaló el Programa Nacional para Erradicar el Hambre y Aliviar la Pobreza con un presupuesto total estimado en 10 trillones de dong (alrededor de USD 700 millones) y con el objetivo de reducir la pobreza en un 10% para el 2000. El mismo año, 1.715 de las comunidades más pobres fueron identificadas por el Programa Nacional para el Desarrollo Socioeconómico de las Comunidades Pobres. En 1999 se le asignó un presupuesto de USD 29 millones a 1.000 de ellas. Junto con el Banco de Agricultura, el Banco para los Pobres otorgó créditos al 60% de los hogares en 1997. El programa de alivio de la pobreza también apuntó a ofrecer servicios de salud gratuitos al 100% de los hogares con hambre y al 80% de los hogares pobres por intermedio del seguro médico para el 2000. Aproximadamente USD 60 millones se asignaron durante el período de 1998–2000 para facilitar el acceso de los niños pobres a la educación básica. 

Estos esfuerzos resultaron en una reducción significativa de la proporción de hogares por debajo del nivel nacional de pobreza de 58% en 1993 a 37% en 1998. El índice de desnutrición de menores de 5 años se redujo de 50% a 34% y el índice de mortalidad infantil pasó de 4,2% a 3,2% en el mismo período.

El enlentecimiento económico proyecta una leve sombra sobre la duración de las conquistas en materia de reducción de la pobreza. Los estudios revelan que la línea nacional de pobreza se fijó a un nivel cercano al de la mayoría de la población, es decir que la mayor parte de la gente estaba apenas por debajo o por encima del mismo. Eso significó que el leve incremento en el nivel de vida trasladara a una gran proporción de hogares por encima de la línea de pobreza. Esto no quiere decir que los hogares ya no sean vulnerables a los cambios en la situación económica: dado que están justo en el límite, si se produce una leve caída en el nivel de vida, volverán a estar por debajo de la línea de pobreza.

La equidad de género

El gobierno hizo evidentes esfuerzos por lograr la igualdad y equidad entre el hombre y la mujer. El Partido Comunista difundió la directiva número 37 en 1994 instruyendo a todas las organizaciones partidarias y de gobierno a llenar al menos 20% de los cargos con mujeres. Ahora, el 19% de los puestos administrativos y técnicos son ocupados por estas y la proporción de mujeres diputadas en la asamblea nacional aumentó de 18% en 1994 a 26,6% en 1997.

En 1997, la Comisión Nacional para el Progreso de la Mujer (CNPPM) creó comisiones en todas las provincias y ciudades. El Plan Nacional de Acción para el Progreso de la Mujer se estableció dentro del marco de las actividades de la CNPPM y del Sindicato de Mujeres (SM). Como anticipo para las elecciones al Consejo del Pueblo en 1999, 16.700 candidatas fueron capacitadas para posiciones ejecutivas. Actualmente, la CNPPM, que es dirigida por el Ministerio de Planificación e Inversión y trabaja en coordinación con el SM, prepara la Estrategia para el Progreso de la Mujer para el 2001–2010 y el Plan de Acción para el 2001–2005. 

El SM, con la autorización del gobierno, aplicó con éxito una gran cantidad de proyectos y actividades en todo el país para apoyar a las mujeres en materia de capacitación y reducción de la pobreza. Uno de ellos fue un proyecto crediticio para mujeres pobres con un fondo de cuatro trillones de dong vietnamitas (300 millones de dólares). Los proyectos crediticios del SM contribuyeron efectivamente a reducir la pobreza en el país.

Gráfica 3

Fuente: Encuesta de Niveles de Vida de Vietnam, 1997–98

Aún quedan problemas relativos a la formulación de un mecanismo que permita la participación efectiva de la CNPPM en el proceso de decisión. Hasta el momento, el desempeño de la CNPPM en el nivel más bajo ha sido más bien mediocre. La CNPPM no tiene un presupuesto propio ni integrantes de dedicación completa a excepción del nivel central. Es independiente en teoría, pero en la práctica funciona junto con el SM. 

Vietnam recibió el premio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) por el buen desempeño de su programa de población en 1999. El decreto gubernamental 37 estipuló la rápida aplicación de la planificación familiar con el objetivo de reducir el crecimiento demográfico a 1,5% o 1,6% para el 2000. Pero la planificación familiar depende fuertemente de las mujeres y tiene consecuencias sobre la salud de éstas. Mientras 38% de las mujeres en edad fértil utilizaron dispositivos intrauterinos en 1998, sólo 6% de los hombres usaron condones. El índice de esterilización de las mujeres representó el 6%, mientras el de los hombres se limitó a 0,6%. La carga de la planificación familiar condujo a más de 1 millón de abortos por año, o a 2 abortos por cada nacimiento: una de las tasas de aborto más altas del mundo. Como la planificación familiar es crítica para el desarrollo de Vietnam con su gran y creciente población, es absolutamente urgente reconsiderar su enfoque. 

Gráfica 4

Fuente: Encuesta de Niveles de Vida de Vietnam, 1997-98.

Bibliografía

- Servicios Sociales Básicos en Vietnam, Naciones Unidas en Vietnam y el Ministerio de Trabajo, Inválidos y Asuntos Sociales, diciembre de 1999.

- Entrevista con Ha Thi Khiet, presidenta del SM de Vietnam, diario Nhan Dan, 8 de marzo del 2000.

- Looking Ahead, Naciones Unidas en Vietnam, diciembre de 1999.

- Panorama de la Ayuda Extranjera para el Desarrollo en Vietnam, PNUD, diciembre de 1999.

- Encuesta de Niveles de Vida en Vietnam, 1997/98.

- Vietnam: Attack Poverty, informe del equipo del gobierno, donantes y ONG para la Reunión del Grupo Consultor, diciembre de 1999.

Tratados internacionales sobre Derechos Humanos
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Convenios OIT
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