Sin seguridad humana no puede haber seguridad social

Ranee Hassarungsee
The Social Agenda Working Group

Resolver la escalada de violencia en las provincias del sur del país constituye el primer paso para abordar el tema de la seguridad social. Sin seguridad humana, la seguridad social siempre ocupará un segundo lugar. En el camino hacia una seguridad social para todos se hace necesaria una reconciliación entre los diferentes grupos culturales y religiosos, sin considerar la raza, la cultura, el género o la religión.

Las políticas del gobierno de ThaksinShinawatra durante el período 2001-2006 contribuyeron al resurgimiento y a laescalada de violencia en el sur de Tailandia, en un contexto sensible en materiacultural, religiosa y racial. Si bien el gobierno de Thaksin fue derrocado porel golpe de Estado del 19 de septiembre de 2006, la mentalidad autoritariacontinúa manteniéndose, especialmente entre la policía y los militares. Lossectores de la sociedad civil deben crear el espacio político necesario paraproteger vidas y fomentar la justicia social.

Este informe describe la propagación del autoritarismo, que hace caso omiso delas normas y disposiciones internacionales y destruye la seguridad social anivel nacional. Las respuestas violentas a los conflictos han llevado aclausurar el verdadero espacio político que podría mitigar la controversia. Unejemplo al respecto es la violencia que tiene lugar en las tres provinciasfronterizas del sur de Tailandia. Esta violencia estructural requiere de la acciónparticipativa de la sociedad civil y de la población en general para lograr laseguridad humana tanto en estas provincias como en todo el país.


Democracia autoritaria

El creciente reconocimiento de una variedad de normas, tratados, compromisos,declaraciones internacionales y políticas globales constituye un nuevo fenómenodentro de la comunidad internacional. Estos compromisos estándar en materia dederechos humanos, relaciones económicas internacionales y protección ambientalse hallan interrelacionados. Si bien tales acuerdos pueden contar conreconocimiento a nivel internacional, resulta difícil para un paísconvertirlos en disposiciones legalmente vinculantes.

Existen numerosos obstáculos políticos y económicos que impiden transformar aestos compromisos en leyes, y en consecuencia, dichas normas y compromisosinternacionales han pasado a convertirse en “derecho blando” (Cassese,2005). Además, en un mundo dominado por la creciente violencia que provocan laamenaza del terrorismo y la guerra contra el terrorismo, el gran potencialalguna vez atribuido a este “derecho blando” y otros tratados paraconvertirse en normas internacionales se ha visto enormemente disminuido (
Satha-Anand,2005).

El actual contexto de creciente violencia global ha dado lugar a unarealidad política bien definida. Tanto las guerras como la violencia queenfrentan las sociedades democráticas a inicios del siglo XXI se diferencianpor dos factores. En primer lugar, el terrorismo y la guerra contra elterrorismo socavan los fundamentos de una sociedad política, cuya noción decerteza se halla garantizada por el normal funcionamiento del Estado y laprotección de las vidas de los ciudadanos. En segundo lugar, si no haynormalidad en una sociedad política, toda la sociedad pasa de ser una sociedadafligida y victimizada por tragedias violentas a ser una sociedad que anhela yestá dispuesta a usar la violencia para aliviar su dolor (
Satha-Anand,2005).En este estado de miedo, las soluciones políticas pasan a un segundo plano ylos derechos de los ciudadanos comunes son dejados de lado mientras los gruposde la sociedad civil quedan amordazados.

Las reacciones violentas por parte del Estado, el terror de los ciudadanoscomunes y la continua vigilancia contribuyen a propagar el autoritarismo. Estosucede incluso cuando el gobierno resulta electo por una mayoría de votantes,lo cual se conoce como gobierno democrático. La pérdida de seguridad humanapuede llevar a que grupos de interés tanto internos como externos se aprovechende la situación.


Violencia en la frontera meridional

La situación violenta en las provincias fronterizas del sur comenzó en 1948,calmándose con el tiempo y volviéndose a agitar en los últimos años. Seregistraron 43 incidentes violentos entre noviembre de 2002 y abril de 2003. Lamayoría de estos incidentes fueron emboscadas y tuvieron lugar principalmenteen la provincia de Narathiwat. En 31 ocasiones la violencia tuvo como blanco aedificios y funcionarios del gobierno, con un saldo de 34 heridos y 30 muertos.Entre el mes de enero y el 15 de julio de 2002, se registraron 32 explosiones,extorsiones y asesinatos de funcionarios del gobierno, que cobraron la vida de19 funcionarios policiales. En ese entonces la violencia fue más intensa que en2001, al tiempo que la situación empeoró en 2003
[1].

En esta región en 2004 se registraron 1.850 incidentes violentos mientras queen 2005 y 2006 tuvieron lugar 2.297 y 1.622 incidentes, respectivamente (sinincluir los incidentes ocurridos en diciembre). De estos tres años, el mayor númerode incidentes ocurrió en 2005. El número de muertos y heridos a causa de laviolencia en la región meridional fue mayor en 2006 que en 2004 y 2005.Aproximadamente, se registraron 1.699 muertos y heridos en 2006; 1.643 en 2005;y 1.438 en 2004.

Los datos indican que el público continúa encabezando la lista de blancos paraestos incidentes violentos. Si se tiene en cuenta que el conflicto constituyeuna lucha política por la identidad de la región meridional, podría asumirseque los blancos naturales habrían de ser el gobierno y sus funcionarios, comouna forma de resistencia simbólica frente a la autoridad. Por el contrario, losblancos en realidad son ciudadanos comunes tanto budistas como musulmanes, locual hace que la violencia se convierta en algo aterrorizante para ambascomunidades (
Chitphiromsri,s/f).


Trabajar para la paz

El Social Agenda Working Group (SAWG) comenzó a supervisar los disturbiosocurridos en las provincias meridionales a comienzos de 2004 cooperando con laFundación por la Paz y la Cultura en la organización de un Proyecto de Pazpara los Niños Iraquíes y celebrando el foro “Conversaciones de paz entregente común”.

Luego, en junio de 2004, SAWG participó en un grupo de estudio sobre lamitigación de la violencia. El grupo integrado por la Red de Mujeres por elProgreso y por la Paz, la Red Eco-cultural, la Red de CooperaciónInter-universitaria y la Secretaría del Grupo del Instituto de InvestigaciónSocial de la Universidad de Chulalongkorn, discutió la situación y llegó alas siguientes conclusiones:

Lasociedad tiene problemas con la diversidad cultural y las ideologíasdiferentes. Es necesario comprender la complejidad de estos problemas. Lasuniversidades e institutos educativos deberían desempeñar un papel activo enlo referente a promover el conocimiento y la comprensión de modo tal que lapoblación pudiera quedar libre de la polarización entre budistas y musulmanes.

Lasociedad no comprende de forma adecuada a las tres provincias fronterizas delsur. Los escenarios sociales y culturales de estas provincias están cambiandodrástica y violentamente. El meollo de estos problemas es que la sociedad nopresta suficiente atención a los pobladores locales y a sus diferentes culturasy religiones. La sociedad tampoco logra diferenciar a las comunidades urbanas delas rurales ni apreciar la relación entre la mayoría musulmana en las áreasrurales y la población urbana. No puede advertir las relaciones y disputasinternas entre las diferentes generaciones. Tampoco logra advertir cómo laestructura tradicional que apuntala a las comunidades musulmanas ha sidoreemplazada por estructuras sociales externas y cómo la cultura y los recursoslocales han sido invadidos por forasteros.


Enfoques sociales y culturales

Para mitigar los problemas y fomentar el bienestar pacífico en las tresprovincias del sur, SAWG apunta a:

Construiruna relación horizontal entre las personas mediante actividades participativascon las comunidades locales de forma tal que “los ciudadanos puedan llegar aconocerse” más y volverse menos prejuiciosos con la esperanza de que estopueda contribuir a una coexistencia pacífica.

Proporcionarsoluciones alternativas, permitiendo que la mayoría de la población participey exprese sus más amplias, profundas y diversas perspectivas con la finalidadde buscar y aprender una nueva forma de pensar y comprender los intereses ideológicosde los individuos. No se encuentra disponible ninguna fórmula de éxito instantáneopara estos problemas complejos relacionados con la desconfianza y la búsquedade la violencia.

Deberíaotorgarse mayor espacio a los diferentes pensamientos, opiniones y presuncionescon la finalidad de promover un aprendizaje social conjunto e instar al públicoa participar en el abordaje de los problemas de las tres provincias del sur deforma pacífica.


Familia, comunidad y seguridad humana

SAWG también organizó foros a nivel local para incluir las necesidades de laspoblaciones locales en el futuro marco político de seguridad humana. Acontinuación se presenta parte del aprendizaje surgido de estos foros.

Al ser consultados, los pobladores locales dijeron que la seguridad humanacomienza primero por la familia, en la forma de seguridad familiar, en unasituación donde los padres y los hijos se cuidan mutuamente. Manifestaron haberintentado estrechar sus lazos familiares y ganar la confianza de sus hijos,invitando al Toh khru (maestro islámico) a decir la oración musulmanadiaria en sus hogares y a contar historias del pasado a los niños parafortalecer su moral. Esta tradición cultural debería mantenerse y promoversepara ayudar a consolidar la seguridad de la familia y los parientes.

Se considera que la seguridad vital es lo mismo que la seguridad espiritual, locual es sostenido por el Islam y el sistema educativo pondok. Lacapacidad de conducir la vida de cada uno conforme a las enseñanzas islámicasy seguir devotamente la tradición musulmana de forma constante y apropiadacontribuye a la seguridad espiritual del individuo así como a la unidadcomunitaria.

Los pobladores locales señalaron que la seguridad vital depende de la seguridadbasada en los recursos naturales, mediante la cual el mar, los pantanos deturba, los ríos, los arrozales, la selva y las montañas los abastecen dealimentos abundantes. La seguridad puede hacerse realidad cuando el manejo delos recursos se pone del lado de los ecosistemas locales y tiene en cuenta lacultura de los pobladores. El conflicto por los recursos entre el Estado y elsector privado por un lado y los pobladores locales por el otro constituye unaamenaza para el estilo de vida local.

En lo que respecta a los disturbios en las tres provincias del sur, las y lospobladores locales indicaron que las autoridades, el gobierno y la prensa noeran dignos de confianza. Alegaron que funcionarios del gobierno habíancolaborado en denuncias presentadas contra personas inocentes, lo cual provocómiedo e inseguridad entre la población.

De acuerdo con los pobladores locales, el gobierno sólo considera a laseguridad como el mantenimiento del orden y el uso de la fuerza militar paracontrolar la situación. Para estos pobladores, la seguridad humana tambiénsignifica poder contar con alimentos adecuados y un descanso tranquilo por lanoche, y que sus familias, parientes y comunidades locales también cuenten conlo mismo.


Informe sobre la reconciliación

La Comisión para la Reconciliación Nacional (CRN)
[2],presentó su informe al gobierno en junio de 2006. El informe proponía que unasolución a la violencia comenzaba por aceptar la existencia de la diversidad ylas diferencias culturales en la sociedad. Además, sugería escuchar la voz delos grupos marginados o minoritarios.

Por consiguiente, en las provincias fronterizas del sur, la voz de los budistases importante y debería ser tenida en cuenta por la comunidad local de mayoríamusulmana. De forma similar, la mayoría budista en la sociedad debe prestaratención a la voz de los musulmanes malasios. Cuando el país entero escucha lavoz de las minorías que sufren, tanto el Estado como el público en generalpueden conjuntamente hallar formas de mitigar la violencia padecida por todos.

El enfoque de la CRN para abordar la violencia está orientado a la seguridadhumana y a la no violencia. Esto implica esencialmente el uso de medidas políticasy de desarrollo pero no de represión. Un proceso de discusión interreligiosoes importante para promover el mutuo entendimiento entre los adherentesreligiosos. Esta propuesta de la CRN constituye un intento político
deluchar contra el autoritarismo que emplea la violencia para solucionar problemas(CRN, 2006).

Una sola medida no resulta suficiente para mitigar la violencia estructural. Enparticular, la medida militar que utiliza la violencia para suprimir laviolencia estará forzando a los ciudadanos comunes a tener que manejar unasituación que no han creado. SAWG recomienda que la misión principal de losciudadanos y de los sectores de la sociedad civil sea la de abrir un espacio político.Este espacio permitirá a la no violencia desempeñar un papel activo en lasolución del conflicto en las tres provincias fronterizas del sur, lo cualredundará en el beneficio de todos los ciudadanos, ya sean budistas, musulmanestailandeses o musulmanes malasios.


Referencias

Cassese, A. (2005). InternationalLaw. 2nd edition. Nueva York: Oxford University Press.

Chitphiromsri, s. (s/f). “Symbolic fight and the continuity of the identitypolitics in the fight for people’s support: summary of the violence in thesouthern border provinces over the past three years”. Documento preparado porel Watch Centre for the southern Situation Knowledge.
Facultadde Ciencias Políticas, Universidad Príncipe de Songkhla.

Matichon Daily
(2002). “Sor Or Bor Tor Part 2: A new strategy to extinguish thesouthern fire”. 17 de julio.

CRN (Comisión de Reconciliación Nacional) (2006). Overcoming ViolenceThrough the Power of Reconciliation Report. Junio.


Satha-Anand, C. (2002). “Understanding the success of terrorism”. Inter-AsiaCultural studies. Abril.

Satha-Anand, C. (2005). Authoritarian Democracy. Consequences of the violencein Thailand’s southern border provinces: knowledge and conflict resolution,the case of southern border crisis. Bangkok: Escuela de Artes Liberales,Universidad de Walailak.


Notas:

[1] Contacto personalcon las autoridades y en base a un artículo del MatichonDaily (2002).
[2] La CRN fue una comisiónestablecida por el gobierno de Thaksin en marzo de 2005 con el propósito deencontrar una solución a los problemas de las tres provincias fronterizas delsur. Luego de haber entregado su informe al gobierno, la CRN puso fin a suactividad en junio de 2006.

Tratados internacionales sobre Derechos Humanos
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