Recursos costeros en peligro

Sustainable Development Foundation (SDF)
Social Agenda Working Group
Jonathan Shott

En su afán por alcanzar el crecimiento económico, el país ha vivido enormes cambios en los últimos 40 años. Los principales desafíos que el país enfrenta actualmente son la rápida degradación de los recursos marinos y costeros y las diversas consecuencias de la urbanización y el desarrollo de la industria y el turismo. Se están aplicando modelos de desarrollo no sustentable que significan una presión tremenda sobre los recursos marinos y costeros. Al mismo tiempo las políticas y los marcos legislativos, institucionales y operativos no brindan apoyo a las comunidades locales para que estas puedan hacer valer sus derechos constitucionales.

Las vidas y el sustento de unos 13 millones de tailandeses dependen directamente del aprovechamiento de recursos marinos y costeros. Las aguas de Tailandia cubren una superficie de aproximadamente 350.000 km2 y el país tiene unos 35.000 km2 de zonas costeras[1] . Los hábitats y los recursos naturales importantes incluyen bosques costeros, lechos vegetales marinos, minerales, minerales metalíferos, petróleo y gas natural. Se calcula que el país también tiene 12.000 km2 de arrecifes de coral con una biodiversidad de por lo menos 240 especies diferentes, y 1.964 km2 de manglares con 35 especies diferentes[2] .

Las principales industrias que dependen de los recursos marinos y costeros incluyen la pesca de captura, la acuicultura, el turismo, el transporte de productos y mercaderías, la industria pesada y la producción de energía eléctrica. Se calcula que Tailandia obtiene todos los años unos THB 7.500 mil millones (alrededor de USD 250 millones) de ganancias de sus recursos marinos y costeros[3] .

Las aguas costeras de Tailandia siempre han sido ricas y productivas, con gran biodiversidad y poblaciones numerosas y saludables. Esta abundancia de recursos ha contribuido al desarrollo de un sector pesquero fuerte. Tanto la pesca de captura como la acuicultura son importantes para la economía del país: en 2003 Tailandia representó el 3% de la captura pesquera total y casi el 2% del total de la producción acuícola del mundo. Su captura de pesca anual está valuada en más de THB 120 mil millones (unos USD 4 mil millones).

Pescadores de pequeña escala

La constitución de Tailandia de 2007 consagra los derechos de las comunidades locales o tradicionales a participar en la conservación, el cuidado, la gestión y el uso equilibrado y sustentable de los recursos naturales y el medio ambiente. Sin embargo la implementación y operación por los organismos del gobierno a nivel local suelen fracasar en la promoción, apoyo y facilitación a las comunidades locales para que ejerzan sus derechos constitucionales, y en muchos casos los enfoques de esos organismos son contradictorios con esos derechos.

Es  lo que sucede, por ejemplo, en el caso de los pescadores de pequeña escala. Más de 60.000 hogares de 4.000 aldeas se dedican a la pesca, de los cuales un 93% son pescadores de pequeña escala que representan aproximadamente el 9% de la captura anual del país[4] . Usan barcos y aparejos tradicionales, fabricados a mano, que los obligan a pescar a no más de 3 a 5 km de la costa. Esto los hace especialmente vulnerables a los cambios locales en el estado de los recursos marinos y costeros[5] .

Desafíos a la sustentabilidad

En las aguas del país las poblaciones de animales marinos están degradadas por pescar más allá de la capacidad de carga del mar. El Golfo de Tailandia se ha visto especialmente afectado y desde 1972 el país ha estado excediendo la captura máxima sustentable por año (1,4 millones de toneladas)[6] . Otros desafíos incluyen la no erradicación del uso de redes de empuje, la falta de control del uso de redes de arrastre, y los subsidios a los combustibles y la mano de obra barata de los migrantes que permiten al sector de la pesca comercial mantener costos artificialmente bajos.

La acuicultura también ha afectado mucho el estado de los recursos marinos y costeros. El Departamento de Recursos Marinos y Costeros informa que casi 74.640 hectáreas de bosques de manglares han sido usadas para acuicultura, especialmente granjas de camarones[7] .

En la provincia de Trang (en la costa del mar de Andamán) los grandes barcos para pesca comercial que usan aparejos destructivos como redes de empuje y arrastre han devastado los recursos marinos locales, reduciendo notablemente las poblaciones de peces en muy poco tiempo y dañando y destruyendo ecosistemas marinos de valor incalculable como los arrecifes de coral y los lechos vegetales marinos. Se ha descubierto que algunos grandes barcos comerciales operan dentro de la zona de 3.000 metros adyacente a la costa que está reservada especialmente para la pesca de pequeña escala, y aun dentro de las zonas marinas protegidas.

En la provincia de Nakorn Sri Thammarat en la costa del Golfo de Tailandia, el dragado ilegal para pescar almeja blanca ha causado una rápida degradación del ambiente marino[8] . Quienes practican el dragado ilegal suelen trabajar en la época de los monzones, cuando los pescadores de pequeña escala no pueden salir al mar, y excavan materiales del lecho marino hasta una profundidad de un metro o más. Una zona dragada de esta manera puede demorar cinco o seis años en volver a su estado de abundancia anterior. Además, el dragado ilegal puede dañar y destruir los aparejos de pesca de los pescadores locales[9] .

Cuando se degradan los recursos marinos y costeros, la pesca de pequeña escala suele sufrir más que la comercial. A diferencia de los pescadores comerciales, los pescadores de pequeña escala no pueden aventurarse a las aguas profundas lejos de la costa. Si bien en teoría podrían optar por ir todos los días a zonas cercanas donde los recursos estén menos degradados, en la práctica sus ingresos son tan exiguos que el costo del combustible adicional pondría en peligro su sustento.

Urbanización, desarrollo industrial y turismo

La urbanización, la industrialización y el desarrollo del turismo han transformado las provincias costeras de Tailandia, impactando negativamente en los recursos marinos y costeros y también en los medios de vida de los pescadores de pequeña escala. Cada vez hay más demanda y competencia por la tierra, y se ha privatizado algunas tierras costeras y aguas adyacentes, restringiendo el acceso. Además, los cambios ambientales y la contaminación han afectado la disponibilidad y estado de los recursos marinos y costeros y han agravado problemas como la erosión de la costa.

Las pequeñas comunidades pesqueras deben estar necesariamente cerca de la costa porque amarran sus barcos en las playas arenosas o en las ensenadas. Hasta los proyectos relativamente pequeños que afecten la navegación de las aguas adyacentes a la costa, como la construcción de puertos deportivos privados, pueden tener un impacto enorme por el combustible adicional - y por tanto el gasto adicional - que se necesita para navegar hasta el otro lado de esas estructuras.

Los manglares se han visto amenazados por los asentamientos y la industria, además del uso de su madera para leña, carbón vegetal, muebles y construcción. Las casi 10.400 hectáreas de lechos vegetales marinos de Tailandia se han visto perjudicadas por los sedimentos generados por las construcciones en la costa, la deforestación y la agricultura, la descarga de aguas residuales y el uso de aparejos de pesca ilegales como las redes de empuje. La gran erosión costera lleva a que Tailandia pierda 3 km2 de tierra al mar todos los años, a un costo estimado de THB 6 mil millones (unos USD 200 millones). La erosión costera se debe a una combinación de elementos naturales y humanos, pero el desarrollo de la costa incluye actividades que alteran la acumulación natural de sedimento: la construcción de represas, la extracción de arena y el dragado de canales profundos para facilitar el transporte marítimo[10] .

El Plan de Desarrollo del Litoral Sur ha designado las zonas costeras del país para el desarrollo de sistemas de transporte público e industria pesada. Hay 37 proyectos programados, entre los cuales puertos de aguas profundas, plataformas petroleras, depósitos de combustibles, tuberías de combustibles, industria pesada y centrales eléctricas. El plan ha destacado el desarrollo de la industria pesada sin tener en cuenta formas alternativas de desarrollo que podrían ser más adecuadas para las circunstancias socioeconómicas y la ecología cultural de las zonas seleccionadas, cuyas economías se basan en la pesca, la agricultura, el turismo, la educación y la industria ligera[11] .

Tailandia ha tenido muchos ejemplos de desarrollos turísticos inadecuados e insustentables, y también actividades turísticas que afectan directamente los recursos marinos y costeros, como las “caminatas en el coral” que suponen caminar apoyándose sobre los arrecifes de coral. Pero para muchas de las comunidades de pequeños pescadores que viven en las principales zonas turísticas del país, los problemas y conflictos con relación a la tierra y los derechos sobre la tierra son una preocupación mayor. Han surgido conflictos entre las comunidades locales y los operadores turísticos que han recibido títulos a la tierra, o que han invadido las tierras sin derecho de propiedad alguno, en zonas que se superponen con bosques terrestres o de manglares de las comunidades, asentamientos o caminos públicos[12] .

La cambiante realidad socioeconómica, en lo mundial, lo nacional y lo local, ejerce cada vez más presiones sobre los recursos marinos y costeros limitados. En su afán por alcanzar el crecimiento económico a nivel nacional, Tailandia ha vivido enormes cambios en los últimos 40 años, mientras que a nivel local las expectativas sobre estándares y calidad de vida están transformando los medios de vida de subsistencia en enfoque más centrado en los ingresos monetarios. A pesar de grandes avances generalmente a nivel de las políticas[13] , los pescadores de pequeña escala todavía no tienen una identidad formalmente reconocida en los marcos políticos y legislativos, lo que significa que con frecuencia se omite identificar y abordar los problemas que afectan sus medios de vida y su bienestar.

Nuevas políticas, las prácticas de siempre

Hay una importante brecha entre las políticas y la legislación a nivel nacional y su aplicación a nivel local. Cambios prometedores en la dirección de las políticas[14] no llegan a producir cambios tangibles, generalizados y duraderos a nivel local porque la legislación, la burocracia y la administración se resisten. También falta coordinación, cooperación e integración entre las diversas organizaciones y organismos vinculados directa o indirectamente con la gestión de los recursos marinos y costeros, lo que hace que la implementación y la operación a nivel local sean ineficientes e incoherentes si no contradictorias y contraproducentes. Esta falta de coherencia entre los enfoques y las prácticas de las diferentes organizaciones y organismos subraya la necesidad de racionalizar el complejo marco legislativo aplicable a la gestión de los recursos naturales y el medio ambiente.

En muchos casos no se ha actualizado la legislación para reflejar los cambios positivos de las políticas a nivel nacional. En otros casos la legislación existente que podría ser beneficiosa para los recursos marinos y costeros y también para los pescadores de pequeña escala no produce las ventajas esperadas o bien porque se aplica mal, y por eso los individuos pueden ignorar la ley, o bien es arbitraria, y se aplican diferentes parámetros en diferentes circunstancias. Algunos problemas concretos son las lagunas legales que permiten a los infractores evitar el enjuiciamiento, las penas demasiado leves para disuadir, y los recursos insuficientes o las trabas administrativas que impiden la vigilancia sistemática y completa[15] .

Conclusión

Las prácticas de desarrollo no sustentables están teniendo un impacto negativo sobre los recursos marinos y costeros y los medios de vida de los pescadores de pequeña escala. Si bien la cambiante realidad socioeconómica, en lo mundial, lo nacional y lo local, ejerce cada vez más presiones sobre los recursos marinos y costeros limitados, la responsabilidad también recae sobre otros problemas subyacentes. Estos tienen que ver con los marcos políticos, legislativos, institucionales y operativos que no brindan apoyo a las comunidades locales para que estas puedan ejercer sus derechos constitucionales, ni controlan ni reprimen las prácticas ilegales, inadecuadas y no sustentables.

[1] Thailand Reform Office, Reforming the Structure of Marine and Coastal Resource Management, (Bangkok: marzo de 2011), págs. 1–2.

[2] Ibíd., p. 1

[3] C. Cheung, et al. (comp.), Marine Protected Areas in Southeast Asia (Los Baños, Filipinas: ASEAN Regional Center for Biodiversity Conservation – Department of Environment and Natural Resources, 2002), p. 86.

[4] M. Unkulvasapaul, et al., Thailand Environment Monitor 2006: Marine and Coastal Resources (Washington, DC: International Bank for Reconstruction and Development, 2007), págs. 8–10.

[5] R. Prasertcharoensuk y J. Shott, Samudra Mongraph: Time for a Sea Change – A Study of the Effectiveness of Biodiversity Conservation Measures and Marine Protected Areas Along Southern Thailand’s Andaman Sea Coastline, (Chennai, India: International Collective in Support of Fishworkers,  2010), <www.icsf.net/icsf2006/uploads/
publications/monograph/pdf/english/issue_110/ALL.pdf>.

[6] Ibíd.

[7] Ibíd.

[8] Ibíd.

[9] S. Jitpiromsri y la Sustainable Development Foundation, Strengthening the Capacity of Vulnerable Coastal Communities to Address the Risks of Climate Change and Extreme Weather Events: Community Study Report, (documento de referencia para el desarrollo del proyecto Global Environment Facility / Special Climate Change Fund, Prince of Songkhla University, campus de Pattani), 2009, p.16.

[10] Thailand Reform Office, op. cit., págs. 3–4.

[11] Ibíd., p. 6.

[12] Ibíd., pp. 5–6.

[13] Por ejemplo la política para controlar en número de barcos pesqueros. Ver <www.fao.org/DOCREP/005/AC790E/AC790E02.htm>.

[14] Para ver los cambios en las políticas de salud: <www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12595131>; o en las políticas monetarias, ver Subhanji, Tientip, Household sector and monetary policy implications: Thailand’s recent experience, (Economic Research Department, Bank of Thailand, 2010), <ideas.repec.org/p/bth/wpaper/2009-06.html>.

[15] Prasertcharoensuk y Shott, op. cit.

Tratados internacionales sobre Derechos Humanos
ABCDEF
Convenios OIT
C 87 C 98 C 105 C 100 C 111C 138 C 182
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