BAHREIN

BAHREIN

El impacto de la globalización en el pueblo bahreiní

Social Watch Bahrein1

Aunque la economía de Bahrein está creciendo, y también el  ingreso per cápita. Sin embargo, si bien cada vez hay más millonarios, la clase media se achica  y la clase baja se empobrece. Aumentan las confrontaciones y tensiones entre los grupos empobrecidos y las fuerzas de seguridad. Es necesario elaborar con urgencia una estrategia que proteja a la sociedad de los impactos negativos de la globalización.

Bahrein tradicionalmente ha tenido una economía abierta al comercio,  a las inversiones y al  intercambio de bienes. Desde su independencia en 1971, el país ha sido una plaza financiera para los bancos internacionales e instituciones financieras, empresas conjuntas del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y un punto de tránsito para el comercio y los bienes de consumo. Miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde 1997, ha eliminado barreras al comercio y las inversiones y al movimiento de mano de obra. Bahrein firmó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos que facilita el comercio, las inversiones y el movimiento de mano de obra entre los dos países. Como miembro del CCG, negocia con la Unión Europea (UE) el establecimiento de un TLC y recientemente fue el anfitrión de una conferencia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y del CCG que debatió las perspectivas de concluir un TLC entre ambos grupos económicos.

Como en muchos otros países, en Bahrein la globalización ha influido tanto de forma positiva como negativa. El presente informe se centrará en el impacto de la globalización en el bienestar de los residentes bahreiníes, analizándolo desde diversos ángulos:

1. Liberalización de la economía: El Gobierno ha tenido como propósito constante la liberalización de la economía, lo que significa cada vez menos participación estatal en la gestión económica. Inevitablemente esto llevó a que el Estado abandonara la prestación de ciertos servicios esenciales que  antes brindaba a sus ciudadanos. También abrió el mercado a la libre competencia entre empresas nacionales y extranjeras. Además, la reducción de las restricciones para los residentes extranjeros tuvo como resultado que éstos ocuparan puestos de trabajo anteriormente restringidos a los bahreiníes, como por ejemplo, asesores legales y auditores.

2. Privatización: A fin de acompasar la globalización y estar en condiciones de competir en un mercado abierto, el Gobierno recurrió a la privatización de varias instituciones y servicios estatales, entre ellos, la electricidad y el transporte público. Además, ha aumentado la cantidad de sectores abiertos al control privado, como la educación, la atención de la salud, diversos servicios municipales, la administración portuaria y el transporte aéreo.

3. Vivienda: El Gobierno levantó progresivamente las restricciones que prohibían la adquisición de bienes inmuebles por parte de residentes extranjeros en Bahrein, sobre todo para ciudadanos del CCG, lo que llevó a un aumento de la propiedad de tierras y bienes inmuebles en barrios residenciales. Los bahreiníes, ahora, se encuentran en desventaja en términos de poder adquisitivo frente a otros ciudadanos del CCG. Esto generó una aguda crisis de vivienda: la demanda de viviendas subsidiadas por el Estado supera la oferta; actualmente hay una lista de espera de aproximadamente 60.000 solicitudes. Como resultado, muchas familias se han visto obligadas a mudarse con otros parientes, en viviendas mal equipadas para albergar superpoblación.

4. Empleo: Debido al escaso control del flujo de trabajadores extranjeros, especialmente de mano de obra barata, los bahreiníes que buscan trabajo se encuentran en una posición débil para competir por empleos que requieren habilidades y antecedentes académicos específicos. Los trabajadores extranjeros también están más dispuestos a aceptar salarios inferiores y condiciones de trabajo más duras. Por tanto, a pesar del aumento de las oportunidades de empleo generado por una economía en alza, el desempleo crece entre los ciudadanos bahreiníes, sobre todo entre las mujeres y las personas con antecedentes educativos que no se adaptan bien a los nuevos empleos (por ejemplo, artes liberales o sociología).

5. Inflación: La tasa de inflación aumenta constantemente: en los últimos años, excedió el 7% anual. No hubo ningún aumento simultáneo de salarios que fuera sustancial, sobre todo del sector público. En vista de esto, el Parlamento acordó en diciembre de 2008 dar un aguinaldo/bono anual de BHD 50 (USD 133) a las familias bahreiníes, por los próximos dos años. Sin embargo, ese monto hace poco para aliviar el impacto de la inflación sobre la mayoría de los trabajadores, incluyendo a los residentes extranjeros de ingresos bajos que están en la misma situación, con salarios que quedan rezagados respecto de la inflación. Aumenta la disparidad entre una minoría con ingresos muy altos y una mayoría con ingresos muy bajos. Hay algunas familias bahreiníes que viven con BHD 120 por mes (USD 319). Aunque el Gobierno niegue la existencia de este tipo de pobreza relativa, ha sido identificada por investigadores independientes, así como por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)2.

6. Cambio del entramado social: El aumento constante de trabajadores extranjeros, provenientes sobre todo de Asia, durante la década pasada llevó a la población extranjera, del 37% del total en 2001, al 50% en 2007, alterando así el entramado de la sociedad. Los trabajadores extranjeros tienden a vivir en campos de trabajo, aislados de las comunidades locales, en áreas abandonadas de la ciudad y en pequeños grupos adyacentes a las comunidades locales. En general, no se integran a la vida pública, las actividades sociales o las ONG. La mayoría viven solos, sin familia, lo que es visto como una desviación de la norma social y ha causado fricciones entre las dos comunidades, sobre todo las adyacentes. Es común que su inferior nivel de vida y carencia de vida social generen un ambiente propicio a los delitos, especialmente ataques sexuales, robo con allanamiento, robo y abusos/asaltos físicos. Las precarias condiciones de vida, el maltrato de los patrones, como por ejemplo la retención del salario, a menudo durante meses, han llevado a muchos trabajadores extranjeros al suicidio, debido a que se encuentran endeudados e incapaces de enviar dinero a sus familias en los países de origen.

Conclusión

A pesar de que la economía bahreiní está en auge, con una alta tasa de crecimiento e ingresos per cápita crecientes, las ventajas de la globalización no se han extendido a la población en su conjunto. Aumenta la cantidad de millonarios, la clase media se encoge y la clase baja se empobrece. El país ha sido testigo de repetidas confrontaciones y tensiones entre las comunidades empobrecidas y las fuerzas de seguridad, sobre todo en los pueblos. Debido a ello, el Banco Mundial ha bajado la clasificación de Bahrein en cuanto a estabilidad política3. Es necesario elaborar una estrategia que proteja a la sociedad de los impactos negativos de la globalización.

 

1 La Coalición Social Watch Bahrein está integrada por Transparencia Bahrain, Sociedad de Derechos Humanos de Bahrain, Sociedad para el Renacimiento de la Mujer Bahrainí, Sociedad de Mujeres Awal, Sociedad de Sociólogos.

2 El Informe de Desarrollo Humano 2007-2008 del PNUD da a Bahrein 0,88 puntos en el Índice de Desarrollo Humano, a pesar de un impresionante ingreso per cápita de USD 20.800.

3 El informe Governance Matters 2009: Worldwide Governance Indicators, 1996-2008 del Banco Mundial muestra que la posición de Bahrein subió por encima de .50 sólo en 2003, para luego disminuir en forma constante hasta 2007, y aumentar levemente en 2008 a .36. Disponible en: <info.worldbank.org/governance/wg/pdf>.


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