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Los Estados Miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AG) han adoptado por consenso una Resolución (A/RES/74/270) sobre COVID-19 que pide "cooperación internacional" y "multilateralismo". La resolución reconoce los "efectos sin precedentes que tiene la pandemia, incluida la grave disrupción de las sociedades y las economías, así como de los viajes y el comercio a nivel mundial, y su impacto devastador en los medios de vida de las personas". Pide "que se intensifique la cooperación internacional para contener, mitigar y derrotar la pandemia, entre otras cosas intercambiando información, conocimientos científicos y mejores prácticas". Exhorta a " respetar plenamente los derechos humanos" y afirma que "en la respuesta a la pandemia no hay cabida para ninguna forma de discriminación, racismo ni xenofobia".

En una sesión informativa sobre COVID-19, el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres declaró: “Estamos en una situación sin precedentes y ya no se aplican las reglas de siempre. No podemos recurrir a las herramientas usuales en tiempos tan inusuales”.

El llamado del Secretario General para un alto el fuego global a la luz de la pandemia de COVID-19 ya ha obtenido un apoyo significativo, incluso de los Estados miembros y de las organizaciones de la sociedad civil, recibiendo más de 2 millones de firmas.

Además de los aspectos sanitarios, la crisis mundial de coronavirus también tiene consecuencias financieras, socioeconómicas y de desarrollo. Por esta razón, los gobiernos y las organizaciones internacionales han anunciado una gran cantidad de medidas  políticas, por un lado para contener la pandemia, por el otro para mitigar las consecuencias económicas.

Estas medidas contienen, por ejemplo, estímulos fiscales y paquetes de ayuda de varias formas y tamaños, destinados a amortiguar las graves consecuencias económicas y sociales del brote de coronavirus en todo el mundo. Los principales grupos beneficiados por los préstamos e inyecciones de efectivo planificados son el sistema de salud, así como los bancos y las empresas más grandes.

Por Roberto Bissio*

El mensaje no pudo haber sido más claro: “nos enfrentamos a la amenaza muy real de una pandemia fulminante, sumamente mortífera, provocada por un patógeno respiratorio que podría matar de 50 a 80 millones de personas y liquidar casi el 5% de la economía mundial. Una pandemia mundial de esa escala sería una catástrofe y desencadenaría caos, inestabilidad e inseguridad generalizadas”.

La pandemia de COVID-19 es una crisis de salud global (con importantes consecuencias financieras y económicas), pero las organizaciones internacionales, comenzando con la Organización Mundial de la Salud (OMS), "todavía no cuentan con los fondos suficientes para responder rápidamente a la aparición de enfermedades peligrosas y para evitar que se propaguen a pandemias mundiales", argumentan Jens Martens y Bodo Ellmers, del Global Policy Forum en un documento informativo publicado el pasado 18 de marzo*. Es probable que la gente en la mayoría de los países del Sur Global sufran su impacto aún más y por lo tanto "para evitar que la crisis del coronavirus se convierta en un crisis mundial de desarrollo, la solidaridad no debe terminar en las fronteras nacionales".

Chipre también sufre una tensión entre las respuestas urgentes a la crisis económica y financiera y sus compromisos de desarrollo sostenible. Como miembro de la Unión Europea, Chipre debe implementar los conceptos de Coherencia de Políticas para el Desarrollo (CPD) y Coherencia de Políticas para el Desarrollo Sostenible (CPSD), pero ninguno de estos se menciona en el Informe Nacional Voluntario oficial, que de hecho omite todo el ODS 17 (sobre implementación).

Según el informe alternativo de Charalambos Stergiou, Yolanda Frangou y Charalambos Vrasidas, de CAR-  DET / Universidad de Nicosia, “como resultado de las estrictas medidas de austeridad implementadas desde marzo de 2013, se suspendió la Agencia de Cooperación para el Desarrollo de Cyprus Aid” y “Chipre no tienen mecanismos de coordinación sobre CPD dentro de la administración nacional y no hay participación en CPD por parte del Parlamento de Chipre, la sociedad civil o el sector privado”.

El ODS 6, garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, representa una de las partes de la Agenda 2030 más fáciles de conseguir - y una de las más fundamentales. Las dinámicas de poder y desigualdad condicionan el acceso al agua, el saneamiento y la higiene (en inglés «water, sanitation and hygiene», WASH), así como el acceso a otros servicios básicos, lo mismo en función de parámetros cuantificables (renta, cercanía y tipo de fuente para el suministro de agua potable y sanitaria para una familia) como en términos del desequilibrio en la participación e influencia en la toma de decisiones, es decir, que cuenten o no lo mismo la voz y los derechos de unos o de otros.

Las organizaciones que integran la Plataforma de los Cuidados en Honduras emiten un comunicado desde la visión de la economía de los cuidados ante la situación de crisis provocada por la Pandemia del Coronavirus COVID-19, que por medidas de seguridad indica y obliga a permanecer en casa.

Montevideo, 20 de marzo de 2020

Debido a la pandemia de COVID-19, muchas reuniones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) programadas para marzo, abril y mayo se han cancelado, pospuesto o reducido en tiempo y participación. Al enviar esta nota, el 20 de marzo, aún no sabemos qué pasará con la reunión del Foro Político de Alto Nivel (FPAN) del próximo mes de julio. El FPAN debería revisar a nivel ministerial la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, y recibir la presentación de informes nacionales de docenas de países.

Social Watch sigue comprometido a apoyar la presentación de informes alternativos de la sociedad civil y difundir sus hallazgos. Las pautas para las contribuciones Social Watch 2020 están disponibles aquí en español. Las pautas también están disponibles en inglés, y/o en francés.

Como la pandemia de coronavirus está afectando a todos los países, y se esperan impactos más severos entre los pobres, damos la bienvenida especialmente a los informes, aunque sean parciales, sobre cómo las sociedades se ven afectadas y cómo se movilizan y organizan para enfrentar la crisis y proveer cuidados.

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